Eva Fernández “La Batallas”

(Las Palmas de Gran Canaria, 1969)

Aparte de “movidita” y habladora, siempre fue una enamorada de la lectura, la escritura, el cine y los cómics. Devoraba toda letra que caía en sus manos, especialmente libros de Stephen King, Dan Brown o Ken Follet, aunque no le hacía ascos a clásicos como Lovecraft, A. Conan Doyle, Agatha Christie o las hermanas Brontë. Su padre, artista autodidacta frustrado, le mostró el mundo del cómic en su niñez con Astérix, Tintín o El Marsupilami, y después, con algunos de la talla de Harold Foster, Milo Manara, Richard Corben o Moebius.

Aunque realizó estudios de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos durante tres años, la vida la llevó a estudiar “algo práctico” y, en 1995, terminó los estudios de Graduado Social, especialista en Calidad de servicio Sanitario y Prevención de riesgos en el trabajo (todo super artístico…). 

Un lustro y dos años después, y tras un sinfín de trabajos de todo tipo, incluyendo uno en UNICEF, entró a trabajar en Recursos Humanos en un Hospital para enfermos degenerativos y terminales. No era su trabajo soñado, pero terminó descubriendo que lo hacía bien y que le encantaba ayudar a pacientes y compañeros. Además, le dio miles de experiencias vitales más para añadir a la suya y escribir. 

En medio, vinieron los hijos, que le abrieron los ojos a otras realidades y otros sentimientos que le animaron a escribir otros cuentos nuevos solo para ellos, y por supuesto, el que es, por ahora, su único libro, El clan de los 8, publicado en 2021. Un homenaje a sus hijos, a la amistad con mayúsculas y a la diversidad, a la vez que hace un alegato en contra del acoso escolar, a El Clan de los 8 se le otorgó un premio por la Biblioteca Pública de Las Palmas de Gran Canaria en el año de su edición. La mencionada institución, además, incluyó el libro en la colección propia “Josefina Lorenzo”. 

Tras la experiencia, se atrevió a colaborar, otra vez más, con la fantástica ilustradora Talamaletina, ilustradora de su libro infantil y hermana a “tiempo completo”, Carla Fernández, en un proyecto que le gusta llamar “Escritura comificada democrática”. 

La “Escritura comificada democrática” o E.C.D. (ahora que todo va con siglas) son relatos que se convierten en cómics. Se hace uso de la colaboración de un grupo público que decide cuál es el relato que se comifica por medio de su voto en redes sociales y el apoyo de una cuenta de Instagram. El proyecto se llama Relatomicos y la cuenta de Instagram es @Relatomic.sis. En la actualidad, ya son casi 100 seguidores en “Insta” y 70 miembros en WhatsApp… ¡Y subiendo cada semana! ¡Y casi 300 microrrelatos escritos!